En busca de la Felicidad


No se emocionen con el título, no es ningún cuento con bonito final. ¿Quién sabe?

Es sólo que mi vida ha sido tan aburrida últimamente... Por no salir casi, por no ir a clases -claro, vacaciones que parecen eternas- y por no hacer nada en general. Cuando estaba en la movida estudiantil -como suelo llamar al simple acto de acudir a una institución educativa para instruirse- me pasaban infinidad de cosas que podría contar con gracia, sátira y mi toque especial de cinismo y acidez que me identifica cuando suelo hablar de mis compañeros de aprendizaje.

Prontamente, y siendo específica, el 12 de abril empezaré clases. ¡Sí! Clases, al fin. Falta poco y espero realmente que mis compañeros sean aptos para cumplir mis expectativas y poder usarlos como monos y ratas de experimentos, o conejillos de indias que son más bonitos.

No me malinterpreten, no es que quiera hacerles nada malo. Solo quiero estudiar sus reacciones ante las cuestiones de la sociedad y diversos problemas que les plantearé con amor y cariño. Condicionarlos poco a poco a lo Pavlov y que día a día me entreguen felicidad a costa de su inmadurez, idiotez o la serie de valores que los identifique y que -casualmente- sea la comidilla de mi inmensa ansia de estudiar a la humanidad -por no decir de mi disfrute personal.

En realidad espero hacerme amiga -admito con un tanto de verguenza- de mis compañeros, para así crear una sarta de buenos momentos y memorias compartidas que guardar para la posteridad, por la eternidad y para el goce en mis instantes de sinoficiez. Espero con mi pequeño y remendado corazón en la mano que mis compañeros sepan apreciar la belleza interna -por supuesto- de esta quien suscribe. Para así sentirme en casa en el lugar donde pasaré mis mañanas durante una larga temporada.

Es como digo siempre... Si vas a pasar medio día en un lugar -que será como un segundo hogar-, mejor que te lleves bien con tu nueva "familia"; porque... creo yo, que eso es lo que pasan a ser los compañeros de clase. Plus, la enemistad se vuelve oscura e inútil cuando necesitas un equipo de trabajo.

Por lo demás, todo como siempre. Extraño, loco y desquiciado. Los días pasan tan lento como el agua por un filtro de piedra. El sentimiento de inutilidad y la falta de pertenencia atacan con rudeza y duele un poquito. Soy una persona que -raramente- no puede estar sin hacer nada. No sé si será hiperactivad o qué cosa, pero no puedo estar sin hacer nada... Tal como un Border Collie. Tal vez parece que la pereza me consume de cierta manera, pero en realidad quiero sentirme útil y estar en movimiento; es prácticamente la única manera de mantenerme distraída y feliz.

He mejorado mi manejo sobre la ira y ya no estoy tan bestia, creo. Es totalmente innegable mi increíble capacidad para romper cosas. Puedo romper cosas que hasta tú creerías que si las tiras al piso no se desbaratan en mil pedazos. De todos modos, si alguien quiere colaborar con mi método de desahogo, me puede mandar un saco de boxeo. Gracias.



By the way: Los Border Collies porque los adoro... ¡Y PUNTO!

Feeling~



La conocí el sábado. Era hermosísima. Tenía un color claro pero tostado, como crema; no, crema no, arequipe; dulce de leche. Huh, debo dejar de pensar en comida. En fin, creo que fue amor a primera vista ¿sabes? La seguí con la vista, iba hacia mí. Sentí que mis manos se movieron para tocarla, pero en realidad no, estaba petrificado. La vi frente a mi y se entregó a mis brazos. La toqué. Pasé mis manos por aquellas curvas pronunciadas. Pasé mis dedos por su cuello y la acaricié. La satisfacción que pude sentir fue increíble, adoré la sensación. Y entonces dije, "tengo que tener esta guitarra".




La Naranja a la Mitad

Había una vez una naranja. Una pequeña naranja anaranjada. Se sentía algo vacía, como que algo le faltaba.
–Me falta algo –decía–. Pero, ¿qué?
La pequeña naranjita anaranjada buscó por todo el bosque. Necesitaba saber qué le faltaba. Al fin llegó a un lago. Se asomó a sus aguas y se reflejó en el mismo. ¡Qué sorpresa! ¡A la naranjita le faltaba la mitad de su cuerpo!
–¡Oh Dios mío! –Exclamó la naranja con extrema preocupación-. Así que esto es lo que me falta… Mi otra mitad.
Cerca de ella pasó una pequeña ave que se conmovió al ver a la pobre naranjita anaranjada.
–Quizás necesitas encontrar a otro igual a ti. ¿No crees? –le preguntó, tratando de ayudar en algo.
–No lo sé… yo… no sé nada. Solo sé que me siento vacía como nunca.
–Elemental –dijo el ave–, no estás completa.
–Iré en busca de mi otra mitad.
–Buena suerte, naranjita –exclamó el ave mientras le echaba porras.
Y así, la pequeña salió en busca de su media naranja. Primero decidió ir a la montaña. Por fin llegó donde unos verdes arbustos mostraban sus rojos y pequeños adornos. La naranjita decidió acercarse.
–Hola –saludó con entusiasmo y simpatía–. ¿Quiénes son ustedes?
–Nosotras somos las fresas –respondieron al unísono las dichosas frutas.
La naranja pensó que eran muy lindas. Se veían hasta sabrosas, con ese increíble color carmesí que llamaban a los más fervientes paladares.
–Ando buscando a alguien que me acompañe –dijo la naranja.
Las fresas se rieron de ella.
–Pero eres demasiado gorda, grande y naranja para entrar en nuestro círculo. De hecho, creo que si intentaras colgarte de una de nuestras ramas, la romperías. Ni pienses que por aquí encontrarás a alguien como tú –dijo una antipática y ácida fresa.
Las demás volvieron a reír y la naranja se sintió devastada y desilusionada. Se veían tan amables, pensó. Pero no. Mejor sería buscar en otro lado. Anduvo por ahí, cerquita, y al fin encontró otro tipo de árbol. Esas frutas eran anaranjadas, quizás tendría oportunidad. Se acercó al árbol y saludó.
–¡Hola! ¿Quiénes son ustedes?
–Nosotros somos los duraznos –dijo uno de ellos con aire de sabio.
–Eh, no pude evitar que me llamara la atención su color tan parecido al mío –afirmó la naranjita para romper el hielo que se hizo con un momento áspero de silencio.
–¿Si? Interesante, puesto que nuestro color es definitivamente mucho más pastel que el tuyo. Además… no pensarías comparar tu horrible piel con la nuestra, tan aterciopelada, suave y apetecible…
La naranjita alzó una ceja. ¡Qué descaro! ¡Qué ofensa!
–Si, bueno… nos vemos –se despidió cabizbaja y ofendida.
Decidió caminar un poco más y se topó con otros arbustos, mucho más bajitos. Hasta parecían de fresas. Pero no… Eran más oscuras sus bayas. Se acercó más y más.
–Hola… –saludó con algo de desgano por las experiencias pasadas–. ¿Quiénes son ustedes?
–¡Nosotras somos las moras!
–Ah…
–Ah… ¡no! ¡Fuera de aquí! –dijeron las moras.
–Pero, pero ¿por qué? ¿Qué hice? –preguntó la naranja desconcertada.
–Eres demasiado aburrida y triste para nuestra explosiva acidez –respondieron las moras al unísono.
–¡Qué! Esto es el colmo…
La naranjita se dio la vuelta… ¡NO! ¡Qué horror…! “Me voy de aquí”, pensó. Y se largó tan rápido como lo pensó. Volvió a su hogar y al llegar, vio a la misma ave que antes le había animado.
–Hola. No te ves muy animada. Debo suponer que no conseguiste tu otra mitad.
–Eh… no –respondió la naranjita con desilusión.
–¿Entonces?
–¿Entonces qué? Estoy perdida…
–Quizás la felicidad está donde tú estás… quizás no tienes que buscarla en lugares lejanos.
–¿Qué quiere decir? –preguntó la naranja con intriga.
–Tú lo sabrás –se limitó a decir el ave mientras extendió sus alas en vuelo.
–¿Yo lo sabré? Uhm…
La naranjita se quedó pensativa. ¿Lo sabría…? La pequeña bola redonda a la mitad se fue de nuevo al lago. De repente se vería en su reflejo y pensaría que solo ella era su única compañía. Solo ella. Inesperadamente otra cosa igual a ella se asomó a su reflejo. La naranjita pestañeó. ¿Era una ilusión? Achicó los ojos y trató de enfocar mejor. ¡Era cierto! El otro reflejo era… ¡otra mitad de naranja!
–Aquí estás… –susurró la naranja.

Detective Mittens

2:07 PM Posted by Louisianee 0 comments


¡Ja! Ya para parar con el vicio del video... Culmino hoy con el detective Mittens. ¡Sonrisa garantizada!

Random!

1:59 PM Posted by Louisianee 0 comments


Esta canción me la dio Random uwu y me gustó musho (?) así que aquí la pongo, no más porque sí !!

Brahms

1:53 PM Posted by Louisianee 0 comments




He aquí mi más favorito concierto para violín y orquesta en re mayor, op. 77, Johannes Brahms. Otra de aquellas cosas que me hacen sentir mejor.

¡Mentira!

1:43 PM Posted by Louisianee 0 comments
No estoy muy de humor, de hecho me siento algo mal... Pero bueno, para eso tengo algo que me puede ayudar.





Dib: ¿Zim qué estás planeando ahora?

Zim: Voy a infestar la ciudad con estas ratas mutantes, pero… ¡¡Tú nunca lo sabrás!!
Dib: Me lo acabas de decir…

Zim: ¡¡MENTIRAAAAA!!

Ana y Mia



Ayer me dio por investigar sobre algo que conocía, mas aún así no tanto como para hablar de ello con seguridad. Se trata de Ana y Mia (Anorexia y Bulimia). Yo sé que estoy muy frita y mi cabeza está como la del sombrerero loco y sus dos amigos. Últimamente me he sentido muy ... uhmmm ... "hinchada" ¿? "gorda" ¿? ... Es muy difícil para mi enfocarme en hacer ejercicio, demasiado... así que se me pasó por la mente la loca idea. Claro que de inmediato la rechacé, pero en mí se despertó el gusanito de la curiosidad. Por supuesto, luego de volverme adicta a la pc, (y una enfermedad que tuve) dejé mi ritmo de vida sana y activa.

Recordé que hace mucho tiempo una conocida me dijo algo de "Ana y Mia" y me dijo que significaban anorexia y bulimia. Sin embargo, yo no sé mucho de eso así que me puse a investigar. Lo que googlee fue "Ana y Mia", lo primero que vi fue esta página que se llama Ana y Mia. Antes que información pro-ana y mía encontré información EN CONTRA. Lei toda la página, que por cierto me encantó su diseño y la hermosa música que rodaba en loop.

Lo primero que dice es "Nadie dijo que era fácil llegar a ser una princesa". Y lo primero que pensé fue "WTF?" Y pensé en Disney. Fucking Disney. Rayos, todos los pensamientos que tengo al respecto se me amontonan y no encuentran como salir. La cosa es terrible, en todo sentido, psicológico y físico. ¿Por qué? Porque estas niñas piensan que sólo van a llegar a la perfección pesando 30 o 40 kilos. Se llaman princesas entre las "aspirantes". Lei cómo siguen tips para hacerse daño. Lo saben. Saben que se hacen daño. Reconocen que son "desórdenes alimenticios".

En sus mismas páginas pro ana y mia hacen advertencias.

Esto no es un juego, es algo que tu crees que puedes controlar y en algun momento se escapa de tus manos... Es algo que esta en tu mente, distorcionada... Si lo que buscas es "bajar esos 5 kilos que crees que te molestan" Ve con un nutricionista...


Menor de 15 años? Mejor alejate, este blog no es par ti...


Dicen que la anorexia y la bulimia no son un juego... pero ¿qué hacen? Le recomiendan a las niñas que se alejen porque saben que está mal, pero ¿por qué siguen? En sus mismas páginas publican las consecuencias, y aún así siguen queriendo tips y tips... Tips locos... Como de "ten frío, que eso te ayuda a adelgazar". Tips que parecen herramientas de tortura. Tips que siguen chicas que miden 1.69 y pesan 50 kg. Consejos que siguen para bajar de peso. Bajar de peso es lo único que importa. Y no sólo eso, sino bajarlo rápido (algo que atenta contra la salud). ¿Y para qué? ¿Para quedar así?


Es terrible que estas chicas se junten a dar consejos a unas menores, que sólo están impactadas por la moda y el deseo estúpido de ser más delgadas pensando que así llegarán a la perfección. ¿Te parece perfecta la chica que está arriba? ¿Si eres un chico, te gustaría hacerle el amor a un saco de huesos? ¿No te daría miedo romperla o algo así?

A mi me gustaría hablar de perfección. La perfección no existe. Siempre habrá un detalle en algo. Siempre habrá una pequeña mancha en una tela blanca e impecable. Y sin embargo, una persona puede ser muy buena, muy genial, muy súper. Pienso que la perfección (que dependería del cristal por donde la persona ve el mundo) es relativa. Algunos piensan que una mujer inteligente ya es perfecta. Algunos opinan lo mismo de una persona dulce y amorosa. Y así sucesivamente. Si me preguntan mi opinión de la perfección física. Les enseño esto.


No se le ven los huesos, no está esquelética... y de hecho, ahí en su abdomen se puede ver una pequeña pancita. ¿Por qué lo opino? Porque es algo saludable... Tener masa corporal es saludable y claro que los griegos lo sabían.

No me parece perfecta una persona que necesita vomitar para mantenerse en su "ideal" de peso perfecto. Me parece enfermo. Estas chicas solo tienen un enorme problema de autoestima. Tuve la oportunidad de toparme con un chat de princesas y toda la conversación estaba conformada por frases como "estoy hecha una vaca", "estoy gordísima", "hoy almorcé, me siento terrible", "hoy no he comido nada en todo el día, qué fuerte soy" y muchos consejos para rebajar y peor aún, ocultar el problema a los demás y a sus padres.

Vomitar puede causar muchísimos problemas... y si no es demasiado importante el mero hecho de la posibilidad de muerte porque es algo muy interno... tomemos una consecuencia que si se puede ver (aparte de los huesos que desean romper la piel), los dientes. Los dientes se pueden hasta caer; se debilitan mucho por la cantidad de flujos gástricos que se van por la boca al vomitar.

A mi me gusta mucho ser delgada y ser bonita... Y por más que me muera por sentirme gorda (que le sucede a todas estas chicas) jamás, JAMÁS, me pondría a vomitar por eso... Prefiero ser gordita, bonita, bella, sexy, activa, energética, amable y cariñosa que morirme como un saco de huesos, joven, con ojeras y malhumorada y deprimida por ese terrible problema. Estas chicas se sienten así, están delgadas pero se ven en el espejo y es como si el mismo fuera modificado, se ven diferentes. No se ven como son. Es por esto que llego a pensar que realmente ha de ser un problema psicológico, un problema terrible. Se miden con 1.60 metros, se pesan con 50 kilos, se ven al espejo y ven a una chica gorda. ¿Por qué? Wtf? Eso no es normal. Están en el hueso, super delgadas, con un IMC por debajo del normal y sin embargo se ponen a llorar por estar gordas. Entiendo que yo me ponga así a veces, y la depre me dura a lo máximo diez minutos (que es normal y le pasa a todas las mujeres alguna vez), pero de ahí a deprimirme y dejar de comer (que es tan delicioso) y arriesgar mi vida vomitando (creando una especie de adicción de la que luego es difícil salir) no puedo aceptarlo.

Sé que no estoy en la mejor posición para dar consejos, porque ahora estoy demasiado perezosa para ponerme a ejercitarme, pero sí sé de algo que SÍ funciona. Porque yo cuando estaba en el liceo bailaba mucho, mucho, mucho, casi cinco horas unos cuatro días a la semana. No sólo eso sino que caminaba mínimo treinta minutos al día y hacía aeróbics y pesas ligeras para mantener firmeza en mis brazos. Hacía de 100 a 200 abdominales al día. Y comía todo lo que quería. Comía helados, chocolates, platanitos y todo lo que se me antojara. En el almuerzo no me daba miedo comer puré de papas y bistec. Comía ensaladas y mucho atún (rica fuente de omega-3). La comida me hacía feliz y aún me hace feliz. Pocos placeres en la vida se comparan al de degustar tu plato favorito, que el sabor se deslice por tu paladar y te haga decir "yum!".

Es una técnica que sí funciona, al menos para mantenerse saludable y en buena forma. Comer completo (de modo que se vean satisfechos los campos de nutrición que deben ser llenados en tu organismo) y hacer ejercicio es sin duda mucho mejor que vomitar y sentir culpa por comer algo delicioso. Es sano y no daña los dientes. He tenido la oportunidad de conocer modelos y una figura reconocida... Ella no vomitaba, no dejaba de comer... Todo lo contrario, comía cinco veces al día, tomaba mucha agua y hacía ejercicio. No comía comida rápida ni comida chatarra. Los chocolates y dulces los reducía mucho (sin evitarlos como si fueran la muerte). Yo no sigo mi propio consejo porque soy perezosa y estoy consciente de ello, pero si te parece que mi técnica no funciona... mira esta foto de mi y dime en mi cara que no sirve.

Locura

¿Qué rayos es la locura? Detesto los conceptos, sobre todo los de wikipedia (?) -aunque mucho que los uso (?)-. De todos modos acá tengo algo que saqué de dicha página:

En cada caso, el afectado muestra una conducta que se aparta de la normalidad de una forma determinada. Por eso, los afectados quedan desplazados de su entorno social. Frecuentemente se manifiesta como una pérdida de control, en la que los sentimientos se muestran desinhibidamente. La conducta se desplaza fuera de lo racional y las consecuencias de los propios actos no se tienen en cuenta. Los actos pueden ser objetivamente absurdos e inútiles . La diferencia entre lo real y lo irreal puede desaparecer, viéndose perturbada la percepción de la realidad.

Últimamente las palabras "locura", "desquiciada", "loca", "demente" y "bipolar" me están rondando la mente como fieros depredadores al acecho. La locura es vista desde algunos puntos de vista como algo bueno... Hace poco -relativamente- me diagnosticaron depresión nerviosa. ¿Por qué? Cada vez que se me ponen mal los nervios, sucede algo que me pone nerviosa o me estreso demasiado, no puedo evitar ponerme a llorar, y esas crisis pueden durar horas y horas. A veces pienso que los medicamentos solo me ponen peor (?). Me niego a tomarlos, armo escándalos y desconfío de todo el mundo -parte de toda la locura-. No, es que no sé qué pasa xD es una locura, qué irónico (?). La cosa es... que lloraba demasiado, lloraba todos los días... A mi, en mi caso, la locura no me parece divertida, ni buena. Llegué a pensar que me estaba volviendo bipolar.

Recientemente -ayer- me pasó algo que seguro que lo que hizo fue enloquecerme más y bostear mi locura en cantidades masivas, porque... En vez de llorar... Empecé a reirme. Reía y reía. Decía cosas sin sentido pero estaba extrañamente feliz. Una cosa que me habría hecho llorar sin consuelo, me hizo reir. Es por esto que pienso que misteriosamente me estoy volviendo bipolar. Hace un par de días empecé a pensar que era invencible. Podía saltar de lugares altos, hacer acrobacias y correr mucho -a pesar de tener la pierna más jodida que carro de principiante-. La verdad es que no me dolía nada, no me costaba nada. El problema fue cuando me tranquilicé. Todo me empezó a doler pero muchísimo. Ya luego no podía levantarme otra vez, pero seguía risueña.

Por un momento mi locura angustiosa se volvió una locura payasa. Por supuesto que prefiero reir a llorar... Pero... Reir en cantidades masivas y ser exageradamente positiva es algo extraño. Sobretodo en mi. Espero que esto tenga resultados buenos. Quizás no estoy loca sino solo un poco trastornada. Y ¿por qué escribir esto acá? Gajes de la locura.